Una vez más me distraigo de las responsabilidades rutinarias para hacer breve un espacio a los recuerdos... ohh si.
Esta vez se lo debo a mi mamá que sin la plática de hace rato, no hubiese surgido la creación de esta entrada.
De acuerdo con estadísticas recientes del Insituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI), en México, por lo menos una tercera parte de las familias, es decir casi 34 %, viven en ambientes violentos donde el maltrato psicológico y físico son más frecuentes, aunque el abuso sexual representa 14% de los casos de violencia intrafamiliar.
Cuando leemos datos de este tipo (violencia, violación, golpes, maltrato), muchos decimos cosas como: "Qué pena" o "pobrecito" (a), etc. Lo vemos lejano, pues no estamos relacionados con ello y no creemos que ninguna de las personas cercanas a nosotros lo estén... o a menos eso pensamos:
Cuando vivía en México tenía una vecina que todos conocían como "Licha". Licha no era una persona particular ni a la que yo o demás vecinos le supieramos muchas cosas. Sólo era Licha, "la señora que siempre andaba en pants".
Cuando yo era pequeña, siempre la saludaba cuando la veía, nada más. Era una mujer viuda y vivía un piso arriba de nosotros, en el tercero.
Un día Licha dejó de vivir sola. Con frecuencia comenzamos a notar que un señor la acompañaba. "Buenas Tardes" nos decía con una voz gruesa y con mucha propiedad a mis amigos y a mi que jugábamos fuera del edificio. "Buenas Tardes" contestábamos algo temerosos.
Pues el tipo tenía personalidad y parecía todo un caballero. Así pasó mucho tiempo. "El amigo de Licha" -se oía entre pasillos-. Un tipo que tenía su personalidad..
Tiempo después aquél hombre formaba parte de la comunidad del edificio. Ya lo veíamos seguido y siempre saludaba con aquella propiedad que lo distinguía... pero pronto se descubrió lo que algunos quizá ya sospechaban.
Para empezar, el hombre aquél (cuyo nombre la verdad no recuerdo) era más jóven que Licha, creo que fue torero. Es más creo que le gustaban las corridas de toros y él se creía torero, se daba aires de Español (pobre wey) y todos los vecinos lo odiaban, no siendo así al principio; aunque yo creo que como todos ahí, era uno más del Edificio 2.
Pues bueno, "El torero" comenzó a tornarse algo nefasto para algunos llevándose entre las patas a la pobre Licha, que rápidamente calló en sus jóvenes, fuertes y bien torneadas redes, dejándose influenciar por sus malos hábitos y desvergüenza. Convirtiéndose poco a poco igual de nefastita que él.
En chismes de edificio "Licha y su Torero" salían a flote: "Pero has oido como..." "Ay si, pero cállate que luego no dejan dormir.." "Y el muy descarado..." -cosillas así-.
Pero bueno, eran nefastos para los demás porque siempre que hablaban por teléfono (sobre todo "El Torero") se asomaban a la ventana a hablar a todo volumen para que medio edificio los esucharan, cantaban a todo volumen hasta que un "Shhh" interrumpía a lo lejos, y el canto era más fuerte en respuesta.
Cuando peleaban todos éramos partícipes de los gritos, insultos y lanzamiento de objetos, cuando fumaban marihuana todo el humo sin discreción se dejaba ver junto con su suave olor sin importar si eran las 11:00 am, las 12:00 pm, o las 15:00 de la tarde. Y por si esto no fuera suficiente de noche cuando tenían relaciones sexuales se escuchaba todo. Y se escuchaba aún más porque dejaban las ventanas abiertas.
Sin importar la hora, tenían sexo y todos nos enterábamos, inclusive de sus pláticas post-coitales en las que risas y voces a tono grueso y modorro eran participes. Tal vez eramos muy chismosos... pero personas del edificio junto les gritaban: "Hay niños, cállense" así que no sé... yo era pequeña y la neta me daba igual, aunque si era incómodo (y morboso) escucharlos pelear y tener sexo...
En fin, como siempre me fuii, volví, me fui a ir, algunos ya se durmieron... otros dieron cerrar... algunos otros bloquear usuario, no sé...
Ah pues total, así pasaron muchos años, "El torero" pasó de ser un caballero a ser "Un patán y un pendejo" y Licha "Una dejada".
Terminó volviéndose algo de costumbre, nadie se metía pero todos se enteraban.
Pasando los años y causa de otras circunstancias, mi mamá decidió que era mejor mudarse al lugar donde siempre creyó y quiso pertenecer... pues bueno, ya que.
Trámites, cajas de cartón, cierres de ciclos y despedidas, todo estaba listo para dejar la Ciudad y dejar todo atrás de una buena o mala vez. Sin embargo, nunca creímos que junto con nosotras, otras personas harían lo mismo...
Bueno, debo decir, que mi mamá siempre fue una influencia para sus chismosas vecinas. Cuando ella decoraba de una forma la casa, tiempo después las otras hacían lo mismo. Cuando hacía de comer algo (que por cierto le quedaba bien rico), ahi iban las otras, claro como con 3 rayitas menos de sabor pero lo intentaban al menos. Es lo que más presente tengo pero siempre la copiaban jaja..
En fin ya nos ibamos. Adios Paseos (así se llamaba la colonia), adiós Sergio el de los tacos (qué buenos tacos T_T), adios parque central, adios plaza oriente, adios metro, adios coyoacán, adios CNA, adios Cineteca, adios centro, adios basura y contaminación, adios a los $2.50 del pesero, adios a todo.
A una semana justamente de irnos, uno de esos días, al rededor de las 02:00 am, mi mamá me despierta:
-Hija, creo que están golpeando a Licha...
- Bueno, pero siempre le pegan ¿no?
-No, no esta vez si esta feo, mira ven, asómate discretamente, se oyen golpes y gritos. Adémás no sé que tanto avientan por la ventana...
Entonces me paré prendí la lámpara y no vi nada, pero si escuchaba más gritos e insultos que todos esos años de costumbre:
-¿Y si llamo a la policía?
- ¡No! no te metas, igual y es lo de siempre y luego se calman
-Entonces, ¿Para que me despertaste? Además si se oye que están peleando feo. Vamos a hablar.
-Bueno, pero tú hablas.
Y así fue:
-060, Dígame, ¿En qué puedo ayudarle?
-Buenas noches señorita. Tengo un problema, parece que están golpeando a una vecina que vive un piso arriba de nosotros y quisiera que nos mandaran una patrulla...
(interrumpiendo) - Bueno, cual es su direcci...
(tu , tu, tu ...)
Me cuelgan el teléfono ._.
-¿Qué pasó? Me pregunta mi mamá ya preocupada porque los gritos eran más fuertes...
-Me colgaron ._.
-Vuelve a llamar D:
Y ahí voy de nuevo:
- 060 ¿En qué puedo ayudarle? (esta vez un jóven)
-Oiga (yo bien arguendera jaja) ¿Porque me cuelgan? Le estoy diciendo que están golpeando a mi vecina...
-Ah disculpe, dígame ¿Qué pasa? - Una pareja está peleando más fuerte que de costumbre y se oyen gritos y golpes, por favor traigan una patrulla...
-Bueno ¿Cuál es su dirección?
Y ya se la dí:
- Enseguida llega una patrulla con dos oficiales a su domicilio...
-Gracias
(Qué eficiencia)
Mi mamá más desesperada:
-¿Qué pasó? -Ya vienen :D
Y creímos que todo terminaría bien... llegarían, tumbarían la puerta a lo Hollywood y listo. Las vecinas heróicas...
Inmersas en esos pensamientos, mi mamá se fue al patio para una mejor apreciación del drama, cuando en eso se oye: "¡Vecinos, vecinos ayúdenme por favor!, ¡Me quiere matar!"
Y nosotras pues ya habíamos hablado a la policía, ¿Qué más podíamos hacer? Las súplicas se hacían cada vez más constantes...
Cuando en un acto desesperado, Licha prendió la luz de su cuarto y volvió a gritar "¡Vecinos por favor! ¡Ayúdenme!" y al final de la frase, Licha sin pensarlo dos veces se aventó de la ventana...
...
...
...
¿Mencioné que vivía en el tercer piso?
Hace algunos años, antes de que "El Torero" llegara a nuestras vidas, la vecina de la planta
baja, mandó poner techo en su patio para evitar que el agua se colara en su bella casa. Techo que servía de piso en el segundo nivel donde vivíamos nosotros.
Licha se lanzó por su ventana y el bendito techo-piso de la vecina de abajo (de cual constantemente se quejaban mi mamá y la otra vecina de enfrente, debido a que en tiempos de lluvia el agua se estancaba y creaba mosquitos y suciedad) fue su salvación y gracias al suceso antes mencionado. Cayó como si hubiese sido de un sólo nivel.
No por eso dolió menos, aun así sigue siendo un nivel, bastantes metros de distancia...
Escuche claramente como si hubiesen tirado un costal de papas con brusquedad...
Después del golpe esuché un "¡Licha!" del otro extremo: era mi mamá jajaja
y la víctima se paró y todavía gritaba a la ventana frente a la que había caído: "¡Olivia, ábreme la
ventana! ¡Por piedad"!
Olivia era la vecina de enfrente, aquella que se quejaba junto con mi madre del mugrero de aquel techo-piso de agua puerca.
Pues Olivia se hizo la que no oía (osea, hasta los del edificio de lado se dieron cuenta ¡por Dios!) y nunca le abrió:
"¡Olivia por favor!..."
En eso entro yo a escena prendiendo la luz del cuarto de mi mamá y Licha me ve:
"¡Julieta, ayúdame!" Gritaba a mi mamá y mientras gritaba eso, se cruzó una lámina de plástico de la casa junto a la del techo sucio. Casa que estaba justo abajo de nosotras:
¿Cómo es que no se rompió la lámina? Aún nos lo preguntamos...
Mientras golpeada, temblorosa y ensangrentada la vieja Licha intentaba entrar por mi ventana y yo con mi cuerpecito (si, aunque no lo crean, yo era muuuy delgada) trataba de cargarla, se oía un eco por las escaleras: "'¡Vecinos Vecinos!" jajaja era "El Torero" huyendo de su hazaña bajando y gritando como loco...
"¡Licha! ¿Qué pasó?" -preguntó mi mamá toda angustiada jajaja ya bien metida en el drama-:
-Julieta ¡Me golpeó con un tubo! ¡Me golpeo y amarró!
Pues resulta que a altas horas de la noche, (como ciertas noches acostumbraban) se pusieron a beber hasta emborracharse "El Torero" su mamá y Licha... La embriaguez llegó a su punto más alto cuando "El Torero" sufrió un ataque de celos porque según él, Licha se arreglaba mucho. Cosa que no era cierta, pues desde que lo conoció, Licha se volvió más y más fodonga.
Lo que se oía que aventaban por la ventana eran los cosméticos de Licha, "Para que se le quitara lo zorra". Los golpes que se oían eran los que "El Torero" repartía a su madre y a ella con ayuda de un tubo mientras las tenía amarradas con un cable para que no pudieran defenderse.
"¡Estaba loco! ¡Desquiciado!" Gritaba con la voz entrecortada y la mirada perdida, cuando en eso tocan el timbre: era la mamá de "El Torero" llorando y también toda moreteada y llena de sangre.
Les dimos agua, les prestamos el teléfono, les permitimos manchar de sangre todo lo que estaba a su alcance y el espacio que se les había concedido invadir en nuestra casa. En eso, volvieron a tocar el timbre...
Era Olivia:
-July, ¿Qué pasó?
-Pues Licha, que se aventó. Ese desgraciado la estaba golpeando...
-Ay ¡Qué barbáridad! ¿Donde está?
-En el cuarto de María
No le abrió pero bien que quería saber qué pasaba...
-Mi vida ¿Qué te pasó corazón? -Décía Olivia con voz maternal, de aquellas que inspiran confianza (?)
Y Licha soltó el llanto (Ya se había calmado)
-No te preocupes, ya estás en buenas manos. Gracias a Dios no te paso nada.. (¿Y nosotras que? jaja) Ya no estés así chiquita. Relájate, ya tranquilita...
Dió una leve mirada al escenario y mientras se dirigía a la puerta cuando ya nadie, excepto mi mamá y yo podíamos oirla:
-Ay July, esque no se vale. Mi hija, debe ir a la escuela tempranito, y estos con su escándalo, no se vale. Yo la verdad no le abrí porque qué miedo, tú que te arriesgaste. Y es que mi pobre hija que hace sus práticas se levanta a las 05:00 de la mañana, bien cansada la pobre y pasan estas cosas. No, no...
...
...
Si algo que siempre he admirado de mi mamá es que es una persona decente. Y sólo dijo:
-Si Olivia, entiendo. Pero lo bueno es que ya se calmó y ya la ayudamos. Tú también ve a descansar. Que estés bien.
Antes de cerrar la puerta llegan un oficial y otro señor. El primero, bueno.. al menos llégó y el segundo era hermano de Licha:
Pues ya ni nos presentamos. Sólo Licha nos agradecía el gesto y el policía hacía algunas preguntas, la madre lloraba y entre el policía y el hermano cargaron a la pobre golpeada porque no podía ni pararse...
"Gracias July, Dios te Bendiga" -Decía Licha con la voz llorosa- "Gracias señora..." -le hizo segunda el hermano- Así se despidieron.
El escenario quedó un poco extraño... mi mamá y yo comentábamos la novedad mirando mi cuarto lleno de sangre y hecho un desastre:
-¿Quieres dormirte conmigo? -Me preguntó después de un breve silencio frente a la habitación -Si -Respondí sin pensar-.
El hijo de Olivia iba en la misma escuela que yo. Y tanto él como yo llegamos con un tema nuevo para comentar con los amigos, desde diferentes puntos de vista y opinion:
"¡Qué aventada tu mamá!, no le hubiese abierto como nosotros..."
Días antes de irnos, el hermano fue a visitarnos con una gelatina de cortesía y en agradecimiento por haber recibido a Licha.
Contándonos lo muy impresionados que estaban de la actitud de "ese señor" pues siempre se había mostrado como un caballero con la familia...
"Pues a veces uno se puede sorprender de quién más se confía" -Concluyó mi mamá- Pues, ¿Qué más podía decirle...?
Licha al parecer, estuvo mejor y ya no la volvimos a ver. Y de "El Torero" bueno, pues desde que bajó las escaleras pidiendo también ayuda a los vecinos, no volvimos a saber nada.
Así nuestra despedida. Quizá Licha comenzó una nueva vida igual que nosotras, y cerró ciclos. Después de todo, las vecinas siempre copiaban a mi mamá.